cultivo de la cultura

¡Así mantendrás tu inventario limpio!

Rompa la costra del suelo y elimine al mismo tiempo las malas hierbas indeseadas: ¡el cuidado de los cultivos es muy fácil con los equipos APV!


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Vale la pena controlar mecánicamente las malas hierbas

La rastra giratoria (RW), una rastra con púas giratorias que pueden ajustarse hasta 30 grados en la dirección de marcha, es adecuada para cultivos con siembra directa. Los anillos rotativos de escarda derriban o arrancan las malas hierbas, favorecen el macollamiento del cultivo, aportan oxígeno al suelo y rompen las costras duras. La rotación de los anillos mantiene las púas libres de restos vegetales y tierra.

 


Mejor respiración del suelo

Las púas del rastrillo agrícola AS penetran entre dos y tres centímetros en el suelo durante el rastrillado para romper y desmenuzar la capa superior del suelo. De este modo, se favorece una mejor respiración del suelo y se interrumpe la capilaridad.
Sin embargo, el objetivo principal es combatir las malas hierbas no deseadas. Mientras las púas rozan el suelo, las malas hierbas que se encuentran en fase de hilo o ya en fase de germinación son arrancadas y depositadas en la superficie del suelo. Allí se secan y mueren. De este modo, se elimina alrededor del 90 % de las plántulas de malas hierbas del cultivo.

 


Etapas de desarrollo de las malas hierbas

Al rastrillar, las púas penetran en la superficie del suelo y, en primer lugar, arrancan las plántulas de malas hierbas. Para ello es especialmente importante que el suelo esté suelto, friable y sin compactar. Cuanto más pequeñas sean las plántulas de malas hierbas, más eficaz será el rastrillado.
El mejor resultado se obtiene cuando aún son casi invisibles, es decir, en una fase muy temprana de germinación. Una vez que las malas hierbas han superado la fase de 2 (hasta 4) hojas, el rastrillado suele ser ineficaz.